Gorrillas en todos sitios
Uno de los protagonistas de LCT es un gorrilla o aparcacoches ilegal; durante la novela y aprovechando los vacíos de poder y que la guardia municipal anda en otras historias, se adueñan de grandes zonas de Granada y juegan un papel importante en su resolución.
Se ve que la crisis fuerza o simplemente anima a buscarse una zona de aparcamiento y cobrar al primero que se acerque. En Granada ya no se puede aparcar sin pagar: o al ORA o al gorrilla, y Paco Rey me avisó en Twitter, porque suelo aparcar yo poco por ahí. Curiosamente, mientras que antes el aparcacoches típico era el drogata autóctono, ahora, según cuenta el artículo periodístico, son los inmigrantes los que se han apropiado de ciertas zonas. Igual que en LCT. Cosas veredes…
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